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Tratamiento de Bruxismo

¿Qué es el tratamiento de bótox para el bruxismo?

El tratamiento de bótox para el bruxismo se utiliza para corregir el dolor y las molestias causadas por dicha afección en los dientes, la mandíbula y la cabeza. 

Tratamiento

La técnica de inyección de bótox para el bruxismo consiste en la aplicación de pequeñas dosis de toxina botulínica en los músculos maseteros de la mandíbula a ambos lados de la cara. De esta forma, se consigue su relajación y el alivio inmediato del bruxismo.

Las sesiones de aplicación duran menos media hora y dependiendo de la cantidad de bótox que haya que inyectar. En un periodo estimado, según el paciente, de 1 a 2 semanas, el músculo se irá relajando gracias a la parálisis causada por la toxina botulínica, aliviando el dolor y la tensión experimentadas por el paciente.

El tratamiento de bótox para el bruxismo suele tener una duración aproximada de entre 4 a 6 meses, dependiendo de factores como la intensidad de la dolencia del paciente, la cantidad de bótox inyectada en un principio y la capacidad del organismo de la persona para eliminar la toxina botulínica.

Beneficios

  • No requiere cirugía ni cuidados especiales.
  • Se aplica en pocos minutos.
  • Es una técnica nada invasiva y 100% indolora.
  • No causa efectos adversos.
  • Los resultados inmediatos y duraderos (aproximadamente entre 6 y 12 meses).
  • Alivia el dolor en dientes, mandíbula y cabeza.
  • Ayuda a perfilar los pómulos y definir la expresión facial.

Postratamiento

El tratamiento de bótox para el bruxismo requiere muy pocos cuidados tras su aplicación.

Durante las 24 horas posteriores a la inyección del bótox se debe evitar rascar o presionar la zona tratada, así como su contacto con superficies duras o rugosas. El paciente deberá abstenerse de hacer deporte y tener cambios bruscos de temperatura.

CONTRAINDICACIONES

La aplicación de la técnica de bótox para el bruxismo apenas tiene contraindicaciones. Solo deben evitarla personas con alergias a la toxina botulínica y pacientes con infecciones activas en la zona.

El tratamiento de bótox para el bruxismo casi no tiene efectos secundarios. Y si aparecieran desaparecen en muy poco tiempo.

Si esta técnica se aplica indiscriminadamente y sin el cuidado y supervisión de profesionales especializados, la inyección de bótox en la mandíbula puede causar el desgaste de los huesos asociados a los músculos en los que se inyecta.

Profesionales de la especialidad

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